Dentro de la serie Dansā, Orenji explora cómo un dibujo puede abandonar el papel y ocupar el espacio. Las curvas, el vacío y el equilibrio construyen una figura que cambia según la luz y el punto de vista. El naranja no actúa como un simple acabado: concentra la energía de la pieza y refuerza su presencia frente a la arquitectura y el paisaje.
Material y proceso: acero de 5 y 10 mm, corte CNC plasma y soldadura. Galvanizado como protección contra el óxido.
Acabado: termolacado RAL 2009 brillo, horneado a 200 °C.